La jornada del domingo marcó el cierre de la primera edición de El Ojo Maya | Festival Internacional de Cine del Mundo Maya, y dejó una certeza profunda: este festival nació para quedarse.

Durante el último día recibimos la visita de personas provenientes de distintos lugares de Chiapas, entre ellos Comitán, Tuxtla Gutiérrez y San Cristóbal de Las Casas, quienes se sumaron a esta celebración del cine independiente, la memoria, el territorio y las nuevas voces audiovisuales del Mundo Maya.

Fue una jornada marcada por la emoción, la convivencia y la confirmación de que el cine puede reunir a personas muy distintas alrededor de una misma experiencia.