

Vladimir Bojórquez Méndez, también conocido como jugueteTeatro, es actor, director escénico y titiritero especializado en teatro de sombras. Nació en la Ciudad de México el 4 de junio de 1973 y comenzó su trayectoria artística desde la infancia dentro del cine, participando como actor en largometrajes como Gabriel, dirigido por Rafael Castañedo en 1982, y Felicidad, bajo la dirección del maestro Ludwik Margules.
Su formación actoral se consolidó en el Foro de la Rivera, posteriormente Foro Teatro Contemporáneo, entre 1992 y 1997, y más adelante cursó la carrera de Dirección Escénica en la misma institución entre 1998 y 2001. Durante ese periodo fue asistente personal del maestro Margules en cursos de perfeccionamiento actoral y asistente de dirección en montajes fundamentales como Don Juan el convidado de piedra, Antígona en N.Y., Camino Rojo a Sabaiba y Loco amor viene.
A lo largo de su trayectoria ha desarrollado una obra amplia en teatro, iluminación, escenografía, dirección y creación escénica. Su trabajo lo ha llevado a colaborar con figuras y espacios relevantes tanto en México como en el extranjero, consolidando una práctica artística donde convergen actuación, dirección, diseño de dispositivos escénicos y exploración visual.
En los años recientes, su especialización en el teatro de objetos y sombras ha definido una línea autoral singular, que hoy se expresa a través de Juguete Teatro, su compañía enfocada en la creación de mecanismos para títeres articulados tridimensionales y dispositivos de sombra analógica. Su trabajo actual integra una fuerte dimensión artesanal, visual y performática, vinculada con la memoria, el símbolo y la potencia narrativa de la imagen en movimiento.
La trayectoria de Vladimir Bojórquez Méndez atraviesa el cine, el teatro, la dirección escénica y el trabajo con títeres y sombras. Después de sus primeros pasos como actor infantil en cine, orientó su formación hacia la actuación y la dirección, desarrollando una carrera intensa dentro del teatro contemporáneo mexicano.
Como director y creador escénico ha realizado adaptaciones y montajes como Sueño de Strindberg, Comida para gatos, ganadora del Premio Dramaturgia Joven, y Final de partida de Beckett, presentada en el Festival del Raval en Barcelona. En esa misma ciudad fue premiado por su monólogo La princesa Min y dirigió en catalán Els Homes Ajuden a els Homes? de Brecht.
Su trabajo también incluye colaboraciones con Juliana Faesler y La Máquina de Teatro, donde fungió como asistente de iluminación y escenografía entre 2008 y 2013, además de dirigir Academia de Héroes y codirigir Tierra en el Teatro Vizcaínas. Fundó y dirigió el espacio Trolebús El Foro entre 2010 y 2012, y ha mantenido una importante labor pedagógica en actuación y producción, así como en talleres infantiles en comunidades de Yucatán durante más de quince años.
En el plano internacional, realizó una residencia en Portugal en 2016, donde dirigió Baralhando historias y Xolotl, el viaje final. En 2017 colaboró con Carlos Amorales en el proyecto La vida en los pliegues para la 57ª Bienal de Venecia. También ha trabajado con la diseñadora Carla Fernández en la creación y operación de títeres de gran escala y en laboratorios de exploración formal como Relieve y Forma. Su trayectoria más reciente incluye residencias en Marruecos, piezas como Escribir Pintando y el performance El Sendero de Venus, además de su participación en Axis Mundi de Jerónimo García Naranjo en el Jardín Escénico de la Ciudad de México.
Obra o película invitada
La obra invitada de Vladimir Bojórquez Méndez en el Festival El Ojo Maya es Los guardianes del maíz, una pieza audiovisual de corta duración que dialoga directamente con el imaginario mesoamericano, el símbolo del maíz y las posibilidades expresivas del teatro de sombras.
La película condensa la esencia de su trayectoria: una exploración de la imagen como mecanismo artesanal y poético, donde la sombra, la figura y el movimiento generan un universo visual profundamente ligado a la tradición, al mito y a la memoria cultural. Desde esa perspectiva, Los guardianes del maíz no solo funciona como una obra audiovisual, sino también como una extensión natural de su trabajo escénico con objetos, siluetas y dispositivos analógicos.
En esta pieza, Vladimir traslada al lenguaje cinematográfico una sensibilidad forjada en el escenario, construyendo una obra breve pero visualmente poderosa, donde la síntesis formal y la fuerza simbólica se convierten en el centro de la experiencia.
Vladimir Bojórquez Méndez forma parte del Festival Internacional de Cine del Mundo Maya El Ojo Maya con Los guardianes del maíz, una obra que se integra de manera orgánica a la vocación del festival por reunir expresiones cinematográficas y audiovisuales vinculadas con la memoria, los símbolos y las raíces culturales del mundo maya.
Su participación aporta una mirada distinta dentro de la programación, al tender un puente entre el teatro de sombras, la animación artesanal, la imagen simbólica y el lenguaje audiovisual. La presencia de esta obra en El Ojo Maya amplía el diálogo del festival con formas de creación visual que nacen del escenario, del objeto y del gesto ancestral.
La obra de Vladimir Bojórquez Méndez se relaciona con temas como: